El pasado 27 de abril de 2026 tuvo lugar en Moscú la fundación de la red socialista internacional SOVINTERN, promovida e impulsada por el partido político socialista UNA RUSIA JUSTA. Alexander Babakov, primer Vicepresidente del partido y, también Vicepresidente de la Duma Estatal, es el padre y organizador de la Plataforma SIVINTERN creada al efecto de “ampliar el diálogo con representantes de diversas asociaciones políticas y cívicas de izquierda, en países de todo el mundo, que comparten los ideales de justicia social, desarrollo soberano y respeto por los valores espirituales y morales tradicionales”. El partido UNA RUSIA JUSTA se reconoce en su labor política para “promover los ideales de justicia social y consolidar los esfuerzos de la comunidad internacional en la búsqueda de respuestas efectivas a los desafíos y amenazas globales, fortalecer la paz y promover la formación de un nuevo orden mundial más justo, basado en principios de justicia y solidaridad, y contrarrestar el neocolonialismo, el imperialismo y los dictados del Occidente colectivo”. Termina su presentación declarando que el partido “está dispuesto a contribuir a la construcción de un orden mundial más justo y sostenible basado en el derecho internacional”.
Cientos de participantes de todo el mundo tuvimos ocasión de asistir, en los últimos días del pasado abril, a la puesta en marcha de la red socialista internacional SOVINTERN, que se presentaba al mundo con las señas de identidad antes descritas. Fueron días ilusionantes durante los que la amable acogida de nuestros anfitriones hizo posible la realización de muchos encuentros cara a cara, el compartir debates y propuestas sobre la actualidad que nos ocupa a todos, y el inicio del establecimiento de redes de contacto y comunicación a futuro.
El significado profundo de SOVINTERN se esconde en los dos términos que concretan la iniciativa: “socialismo” y “XXI”. Lo que nos une y unirá en un futuro a todos los que se irán sumando a este proyecto es una apuesta política concreta: el trabajo solidario por un mundo justo, en paz, y que aliente la vida de las personas y la soberanía de los pueblos. Este esfuerzo colectivo debe contar con las herramientas de lucha política disponibles en nuestros días: el acceso a la información, su gestión, y su difusión en tiempo real; así como la concertación de actuaciones de alcance mundial. Solo utilizando seriamente estas capacidades podremos poner en práctica iniciativas eficaces frente al imperialismo y sometimiento a los dictados del occidente colectivo (“global”) Nuestros camaradas y compañeros rusos nos han proporcionado una plataforma de este siglo para la ingente labor de crear espacios de vida en tiempos de guerra y muerte.
Frente al imperialismo genocida de nuestros días los gobiernos democráticos occidentales cuando no aplauden con aparente entusiasmo, simplemente miran a otro lado y contemplan cómo presidentes de países occidentales hacen mofa del derecho internacional: Cuba, Venezuela, Libya, Sudan, Yemen, Irak, Siria, Palestina, Líbano, Irán… La Unión Europea, que se creó sobre cimientos democráticos y valores morales como expresión de la dignidad de todo ser humano, de su libertad y racionalidad, ha perdido, por ello, el respeto del resto del mundo. Por su silencio e inacción cómplice no solo en el genocidio en Gaza, también, en su colaboración entregada a un proyecto de desgaste y destrucción de la Federación Rusa sin importarle la muerte de cientos de miles de jóvenes en una guerra que se empeña en impulsar para satisfacer tanto intereses ajenos, como la propia corrupción de sus líderes.
En este contexto SOVINTERN surge como un puente, que gentes de todo el mundo, unidas en la construcción de un orden mundial más justo, podemos transitar hacia la paz.
R.L.










